Eumex había sido hasta ayer, la compañía concesionaria encargada de explotar los espacios publicitarios de la ciudad de México. Unos días antes, el empresario español Antonio Torres fue arrestado por daño en propiedad ajena. Pudo salir de prisión, después de que su abogado pagara la cantidad de $2,700 pesos como fianza.

El problema viene supuestamente de que Eumex tiene una deuda con el gobierno, por robo de corriente —aunque eso lo debería reclamar Luz y Fuerza— y el pago de licencias desde hace seis años. Emilio Anaya, el oficial mayor, aseguraba que la compañía defraudó durante este tiempo a la administración local, y desde el 2001 decidió revocar el permiso administrativo temporal revocable, con el que podían explotar la publicidad exterior.

El día de ayer, Alejandro Encinas anunció que el contrato entre el GDF y Eumex, se había dado por terminado, además de que ya han ofrecido el permiso a una nueva empresa, la cual no han revelado aún su nombre, con la que recibirán 5 veces más dinero, de lo que Eumex entregaba a la administración.