Mientras nos acercamos, pensamos que era una más de las preciosas fuentes del centro de la ciudad, pero cuando estuvimos frente a ella, nos dimos cuenta de que era única en su tipo.
Por el color del agua, parece que es una referencia a un poema de Gerardo Diego. O tal vez es algun compuesto que puso la delegación para que dure más el agua.
Ya de plano, yéndonos al extremo, podría ser (voz del Doctor Chunga) “un dispositivo proporcionador-automatizador del agua de alfalfa, muajá”.

La cantidad de espuma hace dudar…
Encontramos dos de estos artefactos sobre Av. Juárez, en la Alameda, aun no sabemos cuántos más habrá instalado cada delegación.


Divertidísimo “post” Alberto.
Sólo que si no citas a qué líneas de Gerardo Diego te refieres, no podemos seguir tu humor.
Recuerda que tus lectores no tienen la responsabilidad de recordar la obra integral de Diego o de sus “contados” contemporáneos jeje.
Por cierto… felicidades a ti y a todo el equipo, este blog está levantando el nivel redacción y contenidos de la blogósfera mexicana; se me hace que voy a “bloggear” al respecto…