
El fin de semana pasado tuve la oportunidad de estar en el centro histórico con unos amigos y lo que sea de cada quien, tuve desde el momento en que entre en él, que hablarles de este bellísimo lugar.
Enclavada en la calle de Tacuba esquina con eje central (a un costado de Bellas artes) está la “Quinta Casa de Correos” o mejor conocido por todos, como el palacio postal… se decidió construir un edicto de correos amplio y con todos los servicios que la capital de una fabulosa nación americana (México niños, México…) necesitara, ya que en aquel entonces hasta 130 millones de cartas se manejaban.
Era lógico entonces que fue espacioso, así que se decidió demoler el antiguo edifico del hospital de terceros franciscanos, que estaba en un terreno de unos 3700 metros cuadrados.
Si, un buen tamaño para la época, y como estaba el mismísimo general Porfirio Díaz como presidente del país, ya lo dije antes con el MUNAL, la idea era darle edificios a la ciudad de México que fueran majestuosos y sobretodo, hermosamente europeos.
Así que la primera piedra se colocó el 14 de septiembre de 1902 y los trabajos se desarrollaron a lo largo de cinco años, inaugurándose hasta el 17 de febrero de 1907.

Mármol, cobre, hierro, los dorados son signo de la euforia que se vivía en la ciudad de México en los tiempos de Don Porfirio, claro esta de que no todo el país estaba así, ¿cierto?, por ejemplo, Valle nacional en Oaxaca, era signo de ello, pero estamos en el DF así que sigamos.
De tres pisos con dos elevadores que le colocaron tiempo después, ahora el palacio postal tiene no solo el servicio normal de una oficina de correos, sino también el museo de numismática y exposiciones temporales de muchas índoles, pero siempre privilegiando lo que tenga que ver con México y comunicaciones.
A un lado del palacio de minería, casi enfrente al MUNAL, la calle de Tacuba es un nicho formidable para ir a pasar una tarde deliciosa rodeado de historia y arte, en verdad, se los recomiendo, en transporte publico o propio, pueden llegar sin problemas, se los recomiendo, así es como uno aprende a Vivir México.






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