Existen lugares que además de sorprender, tienen tantas historias en su haber, que uno no lo creería; hoy déjenme platicarles sobre el Panteón de Dolores.

Este bello cementerio tiene casi cien años y la administración del mismo ha estado desde un inicio, en una sola familia; los Jaurrieta. Es uno de los panteones más grandes de la república Mexicana y también, de Latinoamérica, con un poco más de 200 hectáreas dentro de una de las ciudades más grandes del mundo --la ciudad de México--.

Claro, en un inicio estaba a las afueras de la misma, pero conforme ha avanzado el crecimiento de la mancha urbana, se fue aproximando y hoy, queda dentro a un lado de la segunda sección de Chapultepec.

Sobre la avenida Constituyentes, el Panteón de Dolores tiene autenticas joyas en su haber, y no hablo de uno de los 23 lotes particulares --la Rotonda de los Hombres Ilustres, el lote de las Águilas Caídas del Escuadrón 201, que muy poca gente sabe, pero si murieron algunos soldados, pilotos en aquel contingente que se envió a la guerra del pacifico durante la segunda guerra mundial; el lote alemán, italiano, de los tramoyistas, panaderos, maestros jubilados, etc.-- que existen dentro de sus bardas, sino de autenticas bellezas esculpidas en piedra y mármol que datan de décadas anteriores.

Se calcula que hay mas gente muerta en los panteones de la ciudad de México, que vivos en la misma, según el último censo del INEGI, no más de 8 millones de personas vivimos en el Distrito Federal; se calcula solamente que el Panteón de Dolores tenga albergados cerca de 6 millones de personas muertas en sus tumba y osarios, aunque usted no lo crea.

Es chistoso, pero ir a este lugar, mas que una practica necrofilica, puede ser un paseo diferente en la ciudad, no hay mas que llegar desde el m Constituyentes y caminar cerca de un kilómetro hasta la entrada del panteón, mas lo que adentro se desee caminar, otra ruta es llegar al m Juanacatlan y de ahí, tomar un vehículo de transporte publico concesionado --vamos, un pesero ó microbús-- que le deja a uno por 3.50 pesos en la puerta del panteón.

Y aunque este es gigante, tiene 7 hornos crematorios de los cuales solo sirven dos; pero trabajan casi todo el día.

Si deseas comprar un lote o nicho, en este afamado panteón, se llevaría un chasco verdaderamente ya que no hay disponibles por parte de la autoridad, pero hay gente que en los periódicos venden su propiedad en tan distinguido lugar, cediendo la perpetuidad a través de un contrato privado de compra – venta.

Así, podrá esperar a que le llamen a cuentas el día del juicio final, en compañía de distinguidos personajes como Mariano Azuela (escritor), Francisco González Bocanegra (autor de la letra del Himno Nacional), David Alfaro Sequeiros o Diego Rivera, pintores; Dolores del Río una de las actrices mas bellas del Mundo, Octavio Paz, escritor diplomático y premio Nóbel de literatura, único que ha dado México, etc.

Yo se que se tiene que estar en un mood muy especial, pero darse una vuelta por el panteón de dolores, es un paseo nada macabro que puede uno disfrutar al Vivir México.