En ciudades tan grandes como la nuestra, es común la "creatividad" para nombrar las calles nuevas.

En el área metropolitana tenemos muchos casos de nombres sobresalientes para algunas calles, por ejemplo, la calle Frijol en Iztapalapa, Mar del frío en Tláhuac, Plan del Muerto en Chalco, o la Calle del Taxi en la colonia Sitio 271.

Aparte de los nombres raros, hay muchos nombres de calles repetidos... En Naucalpan hay una calle llamada Pakistán en la colonia Cumbres del Himalaya. Y en la colonia México 68 -también en Naucalpan- tenemos la calle Paquistán.

¿Cuántas calles habrá con el nombre de Juárez o Hidalgo? En la Guía Roji, bajo la palabra Juárez, tenemos cerca de mil calles o avenidas.

¿Qué pasaría si uno de esos personajes célebres deja de ser celebre? ¿Le podemos cambiar el nombre a la calle?

Esto lo encontré en una gaceta parlamentaria de la LIX legislatura. Es una propuesta del diputado federal José Landero Gutiérrez para que las entidades le cambien al nombre a todas aquellos lugares, calles y avenidas que lleven el nombre de Luis Echeverría.

Propuestas de los ciudadanos legisladores. 22 de junio de 2005

Cuando leo las consideraciones, la verdad es que no se si reirme, llorar, enojarme, o seguir leyendo. Por un lado, menciona su responsabilidad en las matanza del 68 y del 71. Pero... ¿cómo le van a hacer las entidades para cambiar los nombres de las calles, cuando no pueden ni tapar los baches, y hay tantas calles con las nomenclaturas dañadas y desaparecidas?

En ocasiones, las nomenclaturas de [calles] les son asignadas a funcionarios públicos o personajes cuyo proceder es severamente cuestionado por gran parte de la sociedad. Tal es el caso del ex presidente Luis Echeverría Álvarez.

La actuación de Luis Echeverría Álvarez, en la represión de jóvenes el día 2 de octubre de 1968 y en la matanza del 7 de junio (sic) de 1971; no pueden continuar premiándose.

Es urgente eliminar de todos los espacios públicos su nombre; los jóvenes muertos y heridos merecen que por lo menos, el nombre de quién tuvo una responsabilidad definitiva en los acontecimientos de esos años, no merezca ser recordado en los espacios públicos de que pertenecen a los ciudadanos mexicanos.

Desde luego, desde la primera comisión le devolvieron su propuesta, haciéndole ver lo inviable que era -y claro, porque son priístas-. Dictámenes negativos.

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