Cuentan la historia de El Roñas, que por ponerle cuernos al Presidente Fox, le costó el precio de que lo identificaran; si no hubiera sido por una vecina de la Iztapalapa, cuando vio las imágenes de este chico y lo reconoció, a lo mejor y seguiría cumpliendo su sentencia en el Centro de Tratamiento para Menores de Tlalpan.

En realidad, este chico se llama Jerónimo Salatiel González, y no Santiago González; tampoco es menor de edad, no señores, él está por cumplir 22 años de edad el próximo 30 de septiembre. Ayer, el subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas de la procuraduría capitalina, Salomón Baltazar Samayoa, presentó ante los medios de comunicación la verdadera identidad de Jerónimo.

La primera vez que fue aprehendido, El Roñas presentó el acta de nacimiento de uno de sus primos, y hasta hace unos días las autoridades se percataron del robo de identidad. La transferencia no tiene nada que ver con el hecho de que El Roñas le pintó los cuernos a Fox cuando fue a visitar el tutelar de menores el pasado 12 de diciembre; la verdadera razón es porque supuestamente cometió los delitos —que en estos momentos impugna— cuando ya era mayor de edad.