El jueves leía yo que la nueva ley de justicia para menores estaba en un dilema: la reforma constitucional al artículo 18 que se hizo hace tiempo permite, por un lado, dar un nuevo trato a los menores infractores; pero por el otro, de acuerdo al Procurador General de Justicia local, Bernardo Batiz, aunque en la Procuraduría General de Justicia capitalina ya se encuentran listos para echar a andar el programa, en el Tribunal Superior de Justicia no cuentan con el presupuesto suficiente para la contratación de nuevo personal, ni para acondicionar los juzgados especializados en atender asuntos de menores.

En teoría el programa comenzaría a funcionar desde el 12 de septiembre. Sin embargo, las condiciones actuales no lo permiten. Por ello, el sábado pasado, el Procurador avaló una propuesta para postergar su entrada en vigor pues, aunque considera que la PGJDF está preparada, sería conveniente una prórroga, para no comenzar el programa de forma apresurada.

Por su parte, el Secretario de Gobierno del Distrito Federal, Ricardo Ruiz, explicó que una de las propuestas de las autoridades capitalinas es contratar nuevo personal y crear salas especiales para el trato a los menores infractores, que requieren atención con perspectiva y esquema de trabajo distintos, ya que tienen gran interés en llevar adelante este programa.

Mientras llega el día de su entrada en vigor, debemos estar pendientes del avance de esta propuesta, que espera resolver el problema de los menores infractores de nuestra ciudad, dándoles un trato más humano.