Se acerca el término de algunas administraciones actuales y con ello el inicio o final de algunas obras que nunca se sabe si cumplen con alguna finalidad. En esta ocasión se trata de una escultura de Pancho Villa, que estará ubicada en Pacífico y División del Norte.
La sospecha de su utilidad tiene dos motivos: para empezar, esta misma administración construyó un monumento a los niños de la calle con la máscara de Carlos Salinas, en Avenida Aztecas, el cual fue rechazada por los vecinos de esa zona; en segundo lugar, el hecho de que ya existe un monumento muy cerca de éste, en el parque de Los Venados, mueve a cuestionar sobre su construcción.
No sería ésta la primera vez que se gasta el presupuesto en obras sin un sentido claro, para posteriormente retirarlas… y el asunto va más allá: durante la primera semana de agosto se iniciará la construcción de una estatua de Vicente Guerrero, en el cruce de Pacífico y Miguel Ángel de Quevedo.
Si tiene alguna utilidad, aun tratándose de personajes importantes, que alguien nos la diga.

