Hace un rato comentaba yo sobre los celulares que ya no se utilizan, y pues, mucha gente no sabe qué hacer con ello y terminan guardados, en el mejor de los casos, o en la basura, en el peor de ellos, con el consecuente envenenamiento del ambiente.
Luego de eso, Juan Carlos Ávila nos mandó unas fotos del lamentable estado del paradero de autobuses de La Raza.



Es una lástima que a pesar de que cientos de personas circulan por ahí a diario el Gobierno de la ciudad no mantenga un programa de limpieza constante de la zona, lo que por supuesto provoca contaminación y la proliferación de fauna nociva.
Lo peor del asunto es que no es el único lugar en donde observamos tiraderos de basura en plena vía pública o en parques y mercados: hay varios en la ciudad, y se nota que el GDF no cuenta con equipo suficiente para solucionar el problema, que genera otro problema mayor cuando esta basura, en temporada de lluvias, tapona el drenaje. ¿Quién podrá ayudarnos?


¿Cuál sería la necesidad de un programa constante de limpieza si la gente simplemente no tirara basura?
Que este así es culpa de todos los que tiran basura y de todos los que compran a los ambulantes que también llegan a tirar su basura en el mismo lugar. Así que en mi opinión, la mayor parte de la culpa de que este así m La Raza es de la gente. Gente cochina.
¿Quién puede ayudarnos?
Nosotros mismos.
Pues la solución de fondo efectivamente es esa, pero desgraciadamente no podemos esperar que ocurra. Yo contribuyo con tirar todo en su lugar, pero miles (¿o millones?) de capitalinos simplemente piensan que la ciudad es un tiradero gigantesco. Y lo mismo lo hace quien va en el micro que el que va en el BMW: el dinero no hace diferencia, todos tiran por igual.
Así que tendrá que haber una solución diferente.
La educación, sin educación la gente va a tirar basura en donde sea. Y como las autoridades no hacen nada por sancionar, cada uno hace lo que quiere. Ese es otra parte del problema.
Volvemos a lo mismo: en tus palabras está la solución. Hay gente cochina en todos lados, unos más unos menos. Mientras sigamos interpretando que el gobierno -léase local, delegacional, federal, municipal etc- es el único encargado de recoger todo lo que cualquiera tira nunca vamos a terminar bien.
Hace dos días mientras esperaba tomar un microbús afuera de una estación de la línea 2 del metro, un simpático albañil (puesto que venían varios en bola de una obra cerca), tuvo la genial ocurrencia de tirar una cuchara de plástico. Yo sin temor (cosa rara, no lo tuve), le dije al tipo “oye creo que se te cayó tu cuchara” y con todo el asco del mundo se la recogí. Obviamente no me dijo nada, nomás me echó ojos de pistola…lo demás fue un silencio prolongado de sus cuates y un murmullo vacilador de la concurrencia. Creo que yo estaba más avergonzada pero sinceramente me valió progenitora.
Eso también va por un cuate que tengo y que realmente lo aborrecía porque tiraba sobre todo las envolturas pequeñas y yo también se las recogía. Lo mejor era que en la escuela siempre le retacaba su mochila de porquerías sin que se diera cuenta.
Volviendo al mugrero en los paraderos: entre ambulantes, los microbuseros, los chalanes de las rutas, los que van de paso y uno que otro animal de dos patas con boleto de metro que pasa no hacen más que agravar el asunto. Vale aquí una reflexión escatológica: ¿porqué se volvió de uso común especialmente en los paraderos de microbuses que hayan aparecido de pronto aquellas botellas pet de refresco, casi todas de 600 ml para arriba conteniendo un líquido orgánico transparente de color amarillo y que corren el riesgo de reventarse cuando pasan por debajo de las llantas de los automóviles? eso ya es parte del folclor urbano, como las botellas de agua en los jardines para que no los orinen los perros, o las bolsas de agua para que no se metan las moscas en las taquerías…¡malditos sean!, es probable que sea para evitar verles la jeta cuando les gana hacer de las aguas. Ellos son los primeros en propagar suciedad. Espero que vuestros castos oídos y más castos ojos no me censuren por ello. Saludos.
pd los que no tiramos basura en la calle estamos con la conciencia tranquila, aunque haciendo corajes por la gente que lo hace y que no tienen esposa de su papá, osea nuera de mi abuelito, en pocas palabras madre.
Pues mis oídos son poco castos, Fátima, pero hay que recordar que es un sitio que lee mucha gente, así que hay que guardar algo de compostura.
Volviendo al asunto de la basura, en efecto, no podemos dejar todo al gobierno, pero definitivamente éste tiene que hacer algo para resolver también el problema. Como dije, la solución de fondo es la educación, pero eso toma tiempo, más del que quisiéramos, y hace falta una solución más rápida, para el día a día.
Hablando de esta situacion de la basura hoy en dia en mi facultad aca en la ciudad de monterrey lo que hacemos es hacer campañas para que nuestros compañeros tomen conciencia y no tiren basura y aparte de eso saber separar la basuro por que hay basura organica e inorganica y hay que saber como separarla para que tengan una mejor funcion en las empresas donde terminba la basura.
P.D. no tires basura! toma conciencia!