
Luego de que en el 2004 se hiciera la legislación de la nueva Ley de Residuos, por la cual tendríamos la obligación de separar la basura en orgánica e inorgánica, que habría contenedores específicos para cada tipo y eventualmente se aplicarían multas a las personas que no separaran la basura.
La campaña iba más o menos así:
A partir del primero de enero del 2004 la nueva Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal obliga a separar nuestros residuos en orgánicos e inorgánicos. El propósito es reducir la generación de residuos a través del reciclaje. Para poner en práctica la nueva Ley el Gobierno del Distrito Federal, en coordinación con las 16 delegaciones, inició la operación del Programa de Gestión Integral de Residuos Sólidos para el Distrito Federal.
Estamos en el 2006, y nada de eso ha sucedido, ni siquiera un reglamento para aplicar multas; es más, nadie tiene una cultura de donde tirar la basura como lo habíamos mencionado hace un par de días. Son pocas las delegaciones que actualmente tienen un cierto avance en cuanto infraestructura para separar la basura eficientemente, en pocas palabras a nadie realmente le interesa sacar de ese status de letra muerta la ley correspondiente.


En efecto es así. El pretexto inicial era que no había camiones con separadores; luego, que ya había pero eran insuficientes, ahora, quién sabe.
El único punto hasta donde sé que se separa la basura es en Escandón, sin necesidad de camiones especiales: tres días a la semana recogen sólo la orgánica, otros tres, toda, sin separar. La gente prefiere tirarla junta, pero el esfuerzo se hace. Incluso, se supervisa que la inorgánica no vaya mezclada.
¿Podemos hacer algo más? Yo creo que sí. Hacen falta más ideas que recursos.
pedazo de idiota