Es extraño cómo algunas veces las prioridades de los habitantes de la ciudad chocan entre sí.

Por un lado, según se lee en esta nota, trabajadores del Sistema de Aguas del Distrito Federal buscan desde hace cerca de un mes la rehabilitación del Canal Nacional, mediante la eliminación de la basura que lo cubre, restableciendo el área verde que lo rodea y retirando las rejas que colocaron las autoridades de las delegaciones en que está ubicado –Iztapalapa y Coyoacán–, para que se convierta en un espacio público.

Por el otro, habitantes de un predio conocido como El Tapón (que en este caso hace honor a su nombre), localizado cerca de la esquina que forman avenida Tasqueña y La Viga, defendiendo lo que consideran ya su hogar tras 35 años, han dificultado las labores de los trabajadores.

Para lograr su objetivo –limpiar la ciudad y tener un lugar para vivir, respectivamente–, ambas partes tendrán que negociar, como ya lo hicieron el viernes pasado, cuando se reunieron con funcionarios del gobierno capitalino, y llegar al mejor arreglo posible, que, creo, debe ser la reubicación de los habitantes de El Tapón, pues los trabajos de limpieza deben concluir antes del 15 de noviembre, cuando cambie la administración, o quizá no puedan realizarse después, lo que sería verdaderamente lamentable, pues si algo necesita nuestra ciudad es verse limpia.