En alguna ocasión, alguien me preguntó, ¿por qué existen las leyes? Y la respuesta básica es “para vivir mejor”; imaginen el estado de no definición en el que podríamos encontrar ante gandules tanto en la sociedad como en el estado.

Así es como la ley comienza a regular comportamiento entre ciudadanos, ciudadanos y no ciudadanos, ciudadanos y el estado, etc.

En la ciudad de México, la ultima vez que estuve enterado, éramos la segunda mas poblada y la tercera en tamaño, hay algo que existe llamado condominios, lo para muchos es vivir pared con pared, con gente que puede ser tan educada como uno o tan grosera como uno lo sueña en sus peores pesadillas.

Pero es que su departamento, es su casa; y lo que ahí hagan es propiedad privada, cierto en parte, ya que existe algo que se llama “Ley de condóminos para el DF” donde se habla de cómo se estructura una figura de condominio y los pasos a seguir en todos los ordenes para una mejor convivencia.

Si eso aún no fuera suficiente, muy poca gente sabe que existe la procuraduria social del DF, donde se dirimen asuntos descritos en su página web como:

La Procuraduría Social tiene principalmente dos funciones sustantivas: ser una instancia accesible a los particulares, para la defensa de los derechos ciudadanos relacionados con las funciones públicas y prestación de servicios a cargo de la administración pública del Distrito Federal, y procurar el cumplimiento de la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles para el Distrito Federal a través de los diferentes servicios y procedimientos que esta ley establece, y realizar la función de amigable composición en materia de arrendamiento habitacional.

Además de estas funciones, la Procuraduría Social es la encargada de operar el Programa para el Rescate de Unidades Habitacionales de Interés Social (PRUH), que pertenece al Programa Integrado Territorial de Desarrollo Social del Gobierno del Distrito Federal”

Apuesto que muchos de ustedes no le conocían así como la ley de condominios, bueno, si ustedes o sus seres queridos están en un condominio, es mejor darle una revisada, quizá ese molesto vecino de arriba, pueda recibir un apercibimiento publico por la autoridad, y así, cesen sus ruidosas fiestas de los viernes que terminan hasta el domingo siguiente.

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