Es extraño de lo que me llegué a enterar en estos días de tanta actividad de la ciudad. Según lo que leo en El Universal
Hoy 15 de agosto, en la Ciudad de México se celebra el Día del Vecino, luego de que el punto de acuerdo aprobado en el 2005 por la Asamblea Legislativa para oficializar este día se publicara en la Gaceta Oficial del gobierno del D.F. el pasado 11 de agosto del presente año.
Es decir, hoy todos los que habitamos esta ciudad tendríamos algo que celebrar, ya que todos tenemos vecinos pero, desgraciadamente, todos, también, tenemos motivos de queja de la gente con la que convivimos. Según señala Laura Herrejón, Presidenta del Movimiento Pro-Vecino, A.C., algunos de los problemas más frecuentes entre vecinos son “la obstrucción del garage, tirar basura sin importar la afectación a terceros, estacionar el automóvil en doble fila al acudir a dejar a los hijos, escuchar la música a todo volumen y no levantar las heces de las mascotas”.
Es cierto que con entre tanta gente es difícil que nuestras actividades no afecten en lo absoluto a nadie, pero con un poco de voluntad las cosas podrían cambiar un poco. En mi caso particular, estoy simplemente harto de que casi todas las calles de mi colonia están llenas de excremento de perro, al grado que resulta difícil caminar esquivando tal cantidad de heces.
Ese es uno de los problemas de la convivencia. La solución, dice Herrejón, es que “si realmente nos educamos como vecinos podemos llegar a convivir en lugar de sobrevivir”. Algo que se antoja difícil de lograr.
Como parte de esta celebración, Pro-Vecino llevará a cabo, en colaboración con la delegación Iztacalco, una jornada comunitaria el próximo sábado 19, además de publicar un manual que estará disponible a partir del 21 de agosto, en el que se invita a la sociedad interesada en hacer frente a la población y en mejorar su calidad de vida.
Mejorar la calidad de vida de la ciudad está en todos. ¿Y ustedes, colaboran a hacerla mejor o peor?

