Luego de estar algo de tiempo encarcelado, el ex regente del Distrito Federal —en esa época donde todavía no había un gobernador o una asamblea legislativa—, Oscar Espinosa Villarreal obtuvo un amparo con el cual se anularía la sentencia de 4 años de prisión, que se le había dictado por peculado.

Vamos, que ni la Procuraduria General, ni los juzgados o tribunales del Distrito Federal —valga la redundancia— pueden juzgar a esta persona por el delito de llenarse los bolsillos de las arcas del gobierno local, sólo por que el funcionario era del gobierno federal, y para eso es necesario que se haga un caso por parte del tribunal federal.

¿Qué significa esto? Que todos los juicios, investigaciones, etc. quedarían totalmente anulados, y el señor quedaría libre de todo proceso que esté en su contra.

¡Hagan el favor!