Y por fin regresamos a clases. Bueno, los miles de estudiantes que hay en la ciudad. Ayer, todavía, las calles del Centro se vieron abarrotadas por padres en busca de completar la lista de útiles (y es probable que incluso hoy haya padres abarrotando el Centro), pero hoy, tras el anuncio de que varios cruces de Reforma estarían abiertos, parece que la situación no es tan grave.

Hoy llegué temprano a la oficina y aunque el tránsito era lento fluía más que lo que normalmente avanzaba antes de que abrieran los cruces, aunque en las zonas cerca de las escuelas el tránsito es el mismo al que nos han (mal)acostumbrado: gente que se detiene justo frente a las escuelas, entorpeciendo la vialidad, a pesar de que se anunció que la SSP iba a infraccionar a aquellos que hicieran doble fila.

Pregunté a todos en la oficina y según dijeron la situación es más o menos ésa: hay tráfico pero es posible pasar sin demasiados problemas.

Es el primer día de clases y hay que agradecer que se hayan abierto varios cruces de Reforma. Ojalá todo se arreglara tan fácil como eso. Esperemos que a lo largo del día se mantenga esa fluidez en la ciudad.

(Con información de El Universal.)