
Hace varios días me rondaba la idea de que el Metro había cumplido un año más, pero no estaba seguro de la fecha. O más bien, estaba convencido de que era en julio, igual que el primer alunizaje, ya que también fue en 1969. Como no había tenido tiempo de comprobar la fecha, lo dejé pasar y apenas hace un rato me entero que hoy es el aniversario 37 del Sistema de Transporte Colectivo Metro.
Más que un festejo, este día debe estar dedicado a la reflexión de hacia dónde va este transporte, ya que por desgracia, creo yo, ha perdido el rumbo de lo que debería ser: un medio de transporte rápido, limpio y eficiente. Eso lo digo porque muchas veces genera más problemas de los que resuelve. A saber: rápido es, pero sólo si no se inunda o no se descompone, además de que las nuevas tarjetas no han llegado, aunque con ese sistema todo sería más fluido, y ni qué decir de cómo estorba el paso la gente que vende al interior de los vagones, amén del ruido que generan los que venden música; la limpieza deja mucho qué desear, especialmente a las afueras de las estaciones, donde los cientos de puestos ambulantes cierran el paso y dejan una estela de basura difícil de borrar; la eficiencia deja también mucho qué desear, en vista de que, a pesar de todo cada vez hay más problemas administrativos que se reflejan en el servicio.
Esperemos que con este aniversario vengan cambios importantes para el servicio, aunque ello implique un costo más cercano a la realidad. Pero, a pesar de todo: ¡felicidades, Metro!






Añade un comentario