Por fortuna, yo no he visto a nadie enfermo de rabia en la ciudad. (Bueno, he visto a más de uno rabiar por diversos motivos, sobre todo electorales, a últimas fechas, pero eso es distinto.) No recuerdo haber visto animales enfermos ni nada, ni a nadie enfermo, pero sí mordido por algún perro sospechoso, aunque sí he escuchado mucho de ello en las noticias. Digo, qué afortunado soy.

Y, como a partir de hoy lunes comienza una campaña de vacunación antirrábica, espero no ser el único que cuente con la suerte de no tener que lidiar con ese problema.

Los lugares donde podrán vacunarse a las mascotas, según dijo el secretario de Gobierno, Ricardo Ruiz, serán plazas públicas, centros de salud y en las calles, donde personal autorizado hará recorridos para aplicar las dosis, totalmente gratuita, a todos aquellos animales mayores de dos meses de edad.

Así que evitemos la pena de tener que vacunar a algún amigo o pariente contra la rabia (¡deveras duele!) y vacunemos a nuestras mascotas.