Parece ser que por fin alguien ha escuchado nuestros ruegos y finalmente los diputados serán castigados en caso de que se les ocurra faltar, cosa muy común entre ellos. Así que ahora sólo podrán faltar, durante un periodo ordinario, hasta seis veces, y sólo por motivos de salud, de fuerza mayor, caso fortuito o cumplimiento de sus funciones, además de que cada falta será descontada de su sueldo, unos 2 mil 500 pesos.
Y, por si fuera poco, si a alguno se le ocurre faltar durante 10 sesiones consecutivas (¿habrá habido alguien que haya tenido ese descaro? Si yo falto 3 días consecutivos, adiós a mi chamba), su nombre será publicado en el Diario Oficial de la Federación. Sin embargo, tendrán hasta cinco días para presentar sus justificaciones, lo cual también es demasiado, considerando que una empresa nunca da más allá de un par de días para ello.
Pero bueno, algo es algo, y esperemos que, si al menos no hacen nada, por lo menos se presenten a trabajar, ya que no ganan dos pesos como para que estén faltando cada que les da la gana. Ojalá y este sea uno de los primeros pasos para tenerlos más fiscalizados.

