Se dice que el trabajo dignifica al hombre (supongo que también a la mujer, aunque estadísticamente cobre menos) Durante el franquismo, curas y falangistas predicaban esa frase por las escuelas. Paradójicamente, los unos no habían trabajado jamás y los otros vivían del derecho de conquista.
Tanto las dictaduras fascistas, como las comunistas, como las actuales democracias sometidas al capitalismo, todas se empeñan en anunciar a voces las virtudes del trabajo.
Sepan la verdad: el trabajo -a menudo- no dignifica en absoluto: es ingrato, nos envilece, nos esclaviza, nos encadena a un horario y nos invita después a encadenarnos también a una hipoteca y a una baraja de tarjetas de crédito siempre incompleta, que termina a su vez en el grillete de la sociedad de consumo, que con suma eficacia nos retiene in aeternum en un sistema que obliga a fabricar para comprar, desechar y poder fabricar más (¿fabricar qué? Eso es lo de menos).
David Desola
Almacenados, obra del catalán David Desola, se presenta a partir de este 22 de septiembre en el teatro Helénico. Esta obra melancólica, reflexiva y llena de humor nos muestra las relaciones del empleado con la empresa que, después de años sin ningún otro aliciente que una plaza con sueldo fijo, termina por convertirlo en una pieza más de la maquinaria de un oxidado reloj.
Roberto Sosa, Héctor, Fernando y Sergio Bonilla encarnarán de manera alterna a estos seres humanos que desgastados por el aplazamiento de sus proyectos y la calma de su entorno entreveran su destino en este círculo vicioso, en el que el trabajo más allá de dignificarlos los esclaviza y envilece.
Viernes 20:30 hrs., sábados 19:00 y 21:00 hrs., domingos 18:00 hrs. Hasta el 15 de Octubre.
Teatro Helénico, Centro Cultural Helénico, Av. Revolución 1500, Col. Guadalupe Inn, Tel. 36403139






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