A más de dos décadas, en la Ciudad de México se recuerda la enorme perdida de vidas a consecuencia de un terremoto de 8.1 grados en la escala de Richter.
El aspectos más recordado fue la extraordinaria solidaridad de la sociedad mexicana, probablemente producto del virtual abandono del gobierno federal, que en un primer momento rechazó la ayuda internacional y que durante las primeras horas encomendó al ejército la única tarea de evitar el pillaje, impidiendo la participación activa del ejercito en las labores de rescate.

Sobre ese telón de fondo se construyeron historias donde la entrega y el valor humano constituyeron la diferencia entre la vida y la muerte para miles de conciudadanos. Con escasos recursos tecnológicos, verdaderas cadenas humanas realizaron el rescate con la fuerza solamente de sus manos. Organizados de manera espontánea ante la ausencia de una autoridad central, el pueblo mexicano mostró en esos momentos una fuerza y una única voluntad.
En ocasiones, los caminos que conducen a las comodidades que conocemos están basados en el dolor de otros. La alarma sísmica para la Ciudad de México durante algún tiempo fue el proyecto unipersonal de un científico que vio caer el edificio donde minutos antes se había despedido de su familia, cuando el dolor remitió lo suficiente, retomo la vida académica cambiando de especialidad y dedicando sus estudios a la dinámica subyacente a los terremotos y al desarrollo de dispositivos de prevención.
Tal vez no es suficiente que una vez al año se recuerde que la Ciudad de México esta en una zona sísmica de características muy especiales, y que es necesario estar organizados en el hogar y el trabajo, saber que hacer, a donde ir. Participar en los talleres de prevención y simulacros. Así que si tienes la oportunidad de informarte y participar, no lo desperdicies. En las delegaciones políticas se llevarán a cabo ceremonias en honor a las víctimas, actividades de Protección Civil y culturales.
Así como el macrosimulacro. Infórmate, participa y recuerda.






Añade un comentario