Apenas hace unos días la Coalición por el Bien de Todos había anunciado que finalmente levantará los campamentos que están a lo largo de Reforma y el Zócalo. Hoy, con sorpresa leo que la gente que habita en los campamentos ha comenzado a limpiar la zona, dejando todo listo para que el viernes en la madrugada no haya más que hacer y por la mañana todo esté limpio.

Siento algo de alegría por el hecho de que al fin podremos circular libremente, pero también algo se tristeza (digo, de qué vamos a hablar ahora… es broma, no se crean), por el hecho de que la gente que había depositado la confianza en esta esperanza no la verá triunfar, por lo menos por el momento.

Así que imágenes como esta quedarán atrás, esperemos que, esta vez sí, por el bien de todos.