Hace muchos años, cuando comenzó este programa, me encontraba preguntándome cuáles serían los beneficios de tener dos horarios a lo largo del año. Ya pasó un buen tiempo, y sigo sin saberlo. Cifras van y cifras vienen, manejadas la mayoría por el gobierno, pero el caso es que nadie ve reflejado directamente en su bolsillo el tan publicitado ahorro, que es lo que todos quisiéramos.

Siempre que llega este cambio, durante los primeros días me siento destanteado, no sé si a ustedes les pasa lo mismo. Lo más notable es la hora de salida y entrada del sol, supongo que en eso coincide más de uno conmigo, y es en esos precisos momentos cuando me pregunto con más insistencia si el sentido de este programa vale la pena. En fin.

Así que este sábado, a las 24:00 horas, termina el Horario de Verano, que algunos aman y otros odian, y que para bien o para mal llegó para quedarse, y al que nos hemos ido acostumbrando paulatinamente. No olviden cambiar sus relojes desde el sábado, para que ese destanteo no sea tan grave.