Yo creo que ando un poco lento estos días, debe ser por el fin de año, que siempre me sienta un poco mal. El caso es que la semana pasada vi algo que debería haberme puesto a pensar un rato, y sin embargo hasta hoy reacciono. No vi bien cómo pasó todo, pero la situación fue esta: iba llegando al andén en la en la estación Auditorio, cuando oí que algo golpeó el suelo. Primero pensé que algo se había caído, pero al acercarme vi que alguien lanzó unas llaves, o eso creo, desde el otro andén. Otro muchacho estaba para recibirlas de este lado, pero al parecer la puntería no fue muy buena y fueron a dar sobre uno de los rieles.
El que estaba de este lado miró por un rato las llaves y luego el túnel. Yo pensé que iba a dejar el asunto por la paz, pero cuando miré de nuevo vi que se había lanzado a las vías. Me quedé petrificado, pensando que si el tren viniera en ese mismo instante, ocurriría una desgracia. Para fortuna de este muchacho, hubo tiempo suficiente para que subiera, ayudado, según me parece, por otras personas que venían con él.
Todo esto me hizo pensar apenas hoy que, en caso de que algo caiga en las vías, deben acudir con algún encargado, el cual sigue un procedimiento que busca evitar accidentes. Es que eso de bajar a las vías ¡fue absolutamente insensato! Ni siquiera se les ocurra.

La foto que acompaña esta anotación es de Azttlan de quien ya se han publicado fotos anteriormente en Vivir México.


Muy oportuno tu comentario,pero se me ocurre otra cosa,deberian sancionar este tipo de descerebrados que ademas de arriesgar su vida pueden ocasionar una desgracia mayor!!!
Bueno me ha tocado ver algo así, una vez un perrito que no se como fue a dar a las vías y no tenia como salir, por que estaba atorado con un tubo, y al avisarle a los encargados de la estación no hicieron nada mas que decir que ahí se iba a tener que quedar. Y pues inconformes con eso unos chavos tuvieron que sacar al pobre perrito arriesgandose a saltar a las vías.
No se que piensen… si también fue un insensato o un heroico… ja
un heroico… se me fue el “un”