México y particularmente Ciudad de México fue durante los últimos meses escenario de seudo-comandos, balaceras, amenazas, video-grabaciones, filtraciones y todo tipo de historias; donde hay un elemento en común: Al ocurrir dichos eventos todo apunta a que sea un cierto grupo; y saltan a las primeras planas; al paso de los días las acusaciones se diluyen y nos quedamos con auto-atentados, informantes desconocidos, hechos sin reivindicación e investigaciones sin resolver.
Mientras dirigentes del PRI declaran que es irresponsable vincular las detonaciones de la madrugada en Ciudad de México con la APPO y esta misma se ha declarado ajena a los eventos; algunos más ha tratado de ligar la ideología anti-neoliberal de la APPO como un motivo para los estallidos en sucursales bancarias, –tal vez después declaren que el último artefacto encontrado en la jardinera de un Sanborns es por poner por los suelos el buen nombre de las enchiladas–.
Empiezan las acusaciones por las bombas detonadas en el Tribunal Federal Electoral, la sede del PRI y bancos:
El vocero del PRD, Gerardo Fernández Noroña, responsabilizó al PAN de estar detrás de las detonaciones ocurridas durante la madrugada.
Carlos Gelista González, el dirigente local del PAN, contestó que se deslindan totalmente de las acciones, agregando que espera que:
La APPO, Andrés Manuel López Obrador, así como todos los partidos políticos condenen este tipo de actos.
- El senador del PRD, Ricardo Monreal, atribuyó a la derecha esos atentados y advirtió que con ellos se busca culpar a la APPO y a los movimientos sociales del país para crear un clima de animadversión y temor en la sociedad.
¿Quién da más? ¿Estamos asistiendo a un buen show? o ¿A verdaderos brotes de descontento social? o mientras sube la bolsa de valores, mañana nos avisan que debemos hasta el alma porque los inversionistas hicieron toma de utilidades.
(Con información de La Jornada), la foto es durante el desalojó a los empleados de la Bolsa Mexicana de Valores, luego de que vía telefónica se notificó que había una bomba en la sede, al igual que paso en la SRE, donde primero se comunicó que era un simulacro.






Solo faltaba eso: que se empezaran a acusar mutuamente. No creo que sea ni la APPO, ni el gobierno federal, sino unos inteligentes que creen que a bombazos se resuelven los problemas nacionales.