
Cada vez que recuerdo que esta ciudad se encuentra sobre lo que alguna vez fue un lago, y que en algún tiempo hubo ríos y canales me sorprendo de ello, ya que todo eso lo sabemos únicamente por relatos y fotos: no queda nada de esos cuerpos de agua.
Lo único que sobrevive es el Río Magdalena, que en estos días está comenzando a ser rescatado por brigadas de vecinos y comuneros, coordinados por la delegación Magdalena Contreras y la UNAM y, donde a decir del delegado en esa demarcación, Héctor Guijosa Mora, se recogerán las varias toneladas de basura y cascajo que se acumulan en su cauce, así como las descargas de aguas negras que se vierten en él.
Si alguien no ubica muy bien este río, éste corre por Los Dinamos, en donde en época de calor acuden a refrescarse un poco los capitalinos, y donde yo mismo fui cuando era niño. Me gusta la idea de este rescate, a pesar de que parece que enfrentan problemas de financiamiento. Nuestra ciudad lo merece.
