Estuve dudando un buen rato antes de poner esto, porque aunque es importante, este asunto de la APPO tiene cansado a más de uno, y no se le ve el fin.

Para ahora ya todos saben que Flavio Sosa, líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), fue aprehendido en la colonia Nápoles, tras una rueda de prensa en el Centro de Comunicación Social (Cencos) de la colonia Roma, en un taxi, en el que se dirigía a una estación radiofónica para ser entrevistado.

La importancia de esto, aparte de ser una operación bastante llamativa, es el hecho de que, aunque se espera que sirva para terminar con el conflicto, me da la impresión de que va a ser todo lo contrario: ahora que sus líderes están presos, las manifestaciones, plantones y marchas va a ahogar la ciudad en los días que vienen.

Al no haber encontrado una salida en días pasados, me aventuro a pronosticar que el conflicto se agudizará. Y si en su momento la ciudad estuvo prácticamente sitiada, lo que creo nos espera no es menos halagador.

Esta vez, en verdad, espero equivocarme.