
Ayer, Marcelo Ebrard, Jefe de Gobierno de la ciudad, declaró que una de las primeras medidas que tomaría sería la de llevar más agua a Iztapalapa, una de las zonas donde la carencia del líquido es crítica, racionando el suministro en algunas delegaciones, entre ellas Miguel Hidalgo. De eso hablé ayer.
Y me preguntaba si esta solución realmente arreglaría el problema.
Pero ayer mismo, la delegada en Miguel Hidalgo, Gabriela Cuevas, declaró que si se lleva a cabo esta medida, exhortará a los habitantes de la demarcación a no pagar predial ni, por supuesto, agua.
Sus argumentos no suenan del todo convincentes, considerando que, aunque alega que cerca de la mitad de los habitantes de Miguel Hidalgo son de bajos recursos, no es menos cierto que algunas colonias son de muy altos recursos, sino es que de los más altos de toda la ciudad, como Polanco.
La respuesta de Ebrard no se hizo esperar, y hoy declaró que endurecerá las medidas en el cobro del agua para lograr que todos los deudores cumplan con esta contribución.
Por lo visto, Gabriela Cuevas seguirá dando de qué hablar, especialmente por el hecho de que es una de las pocas delegadas panistas en una ciudad conquistada por el perredismo. Esta es, pues, la primera batalla por el agua, esperemos los siguientes rounds.

