Ante el aumento indiscriminado en el precio de tortilla, debido en parte a los comerciantes e intermediarios y en mayor parte al aumento generalizado del grano por sus aplicaciones energéticas, el gobierno del distrito federal esta evaluando como ayudar a contrarrestar el incremento en el precio de la tortilla. El próximo lunes anunciarán las medidas adoptadas y solicitarán a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal una reasignación de recursos para respaldar el programa.
Por otra parte la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales mantendrán el precio promedio de seis pesos el kilo de tortilla, mientras las condiciones del mercado lo permitan. La medida no se aplica a los productos que tienen como insumo principal el maíz, cuyo precio dependerá del alza en los costos que presente el productor.
Mientras tanto el Lic. Felipe de Jesús Calderón realiza todas las maniobras necesarias para convertirnos más en importadores de maíz tratando de detener el aumento de precio pues el control del mismo no es una medida con la que se cuente, ya que la ley establece que el gobierno puede controlarlos sólo cuando no hay competencia.
La foto que acompaña esta anotación es de rageforst, de quien ya se han publicado fotos anteriormente en Vivir México.


Ser importadores de maíz no significa nada. Hay un ejemplo que acabo de leer ayer:
En México hay dos regiones productoras de maíz: Sonora y ciudad Juárez (Sí, maíz en ciudad Juárez). En Sonora se cultiva como todos lo conocemos, de la tierra. Sin embargo, en ciudad Juárez se produce de una forma aún más barata. En ciudad Juárez se produce en una fábrica, en la que se hace ropa. Luego esta ropa se manda a una máquina que la transforma en maíz.
¿Qué clase de máquina es ésta? Una que transforma ropa en maíz: el comercio. Si producimos ropa, no tenemos por qué preocuparnos, bien podemos comprar a otro país maíz.
Luchar por dejar de ser importadores significa favorecer a los productores de Sonora sobre los de Ciudad Juárez. ¿Está justificado? Sólo si se hace que el maíz sonorense sea más barato que el juarense.
En cuanto al control de precios, deja que los mayores nos cuenten de aquellas épocas en las que estaba controlado el precio de la pasta de dientes… ¡pero no había en el mercado! O si la había, era en el mercado negro a un precio elevado.
Como bien dices, sí hay dinero se puede comprar lo que sea necesario. Con suficientes productos competitivos para otros países, no tendríamos ningún problema.
Que no sea el caso es el motivo de los cartas y bonos de compra, como país conseguimos el maíz en desventaja.
Además los productores e intermediarios al final de la cadena están acostumbrados a comprar un maíz barato, tan barato que es una de las razones del rezago en el campo. Crees que no se les compensara fiscalmente a ellos por tener que trabajar con maíz importado. ¿Por que compensarlos a ellos?
Mientras el productor recibe 2.20 pesos por cada kilo de maíz puro, el consumidor final ya sabemos cuanto paga.
¿En serio sale tan caro procesar el grano? ¿Dónde queda la diferencia? ¿Que es mejor compensar a los intermediarios a compensar al consumidor final?
También pienso que el control de precios no es la solución, recuerdo eso.
Sobre la primera pregunta retórica: ¿Por qué compensarlos a ellos? No se les está compensando a ellos… en realidad estás tratando de hacer que bajen los precios usando maíz importado. Si usaras solamente nacional, los precios serían aún más altos.
Al dar un subsidio, estás compensando tanto al consumidor como a los intermediarios, puesto que el gobierno está pagando algo que la gente no compraría normalmente a ese precio. A costa, por supuesto, del contribuyente.
No creo que cueste eso procesar el grano. Más bien creo que debe haber bastante cochinero ahí en la cadena productiva y debe haber alguien acaparando e influyendo en el precio final.