Hace unos meses me subí a un trolebús que iba hacia Ciudad Neza, y el conductor permanece en mi memoria porque ha sido el más amable que he conocido en toda mi vida. Hasta le decía a las personas mayores que bajaran despacio, que tuvieran cuidado. Increíble. Tenía ganas de regalarle algo a ese conductor.
- Desde ese entonces hasta ahora, he pensado que los verdaderos conductores se ganan el odio porque se dedican a:
- Avanzar mientras uno está descendiendo.
- Echarse carreritas con otros microbuses.
- Meterse en peleas siempre que sea posible, a costa del tiempo de los pasajeros.
- No tener cambio.
- Hacer de su micro la cosa más disco o rumbera posible, con unas bocinotas y decoración ad hoc. Eso sí, la discografía de salsa que traen normalmente da ganas de bailar en el pasillo.
- Traer a su copiloto que se encarga de sabrosear a cuanta mujer se le ponga delante (¡nefasto!).
- Hacer base durante media hora en medio de la nada para recoger apenas dos o tres personas.
Bueno, seguramente hay más cosas que se me olvidan… pero ¿o no que es para quererlos?


Definitivamente el trato de los “ases del volante” hacia los pasajeros debe de mejorar bastante. Aún recuerdo cuando había aumentos a la tarifa, que obligaban a los choferes a usar corbata y en general vestir bien … Como si eso fuerea suficiente.
muy cierto! hoy en dia en muy raro encontrar ese tipo de choferes,ahora recuerdo un chofer de la ruta aeropuerto-chapultepec muy amable cuando bajabas hasta se despedia con una frase muy conocida “hasta la vista baby” pirateada pero te hacia sonreir :-)
Ja, te falto poner que la mayoria de las veces que pasas por su base, es comun ver cuando se estan cambiando de camisa, o estan ‘fajando’ con la novia.
Excelente blog, saludos..
Jjajajaja a mi lo que mas me molesta es la musica pedorra que siempre traen me caga con suerte siempre cargo con mi ipod.