En este momento me encuentro escribiendo desde esta librería. Llevo varios días viniendo porque no tengo internet en casa y es uno de los mejores lugares que conozco para ser polizón de la red inalámbrica. Jajaja. La verdad es que sí consumo. No libros pero sí mi cafecito, que a pesar de que es un poco más caro que lo normal (no tanto, recordemos que es la Condesa), el ambiente es sumamente tranquilo. De otra manera, cuando quiero gastar poco en café, me meto a un Sanborns a tomar café con internet inalámbrico hasta que mis riñones aguanten. Con una fuente, pantallas de televisión silenciosas, el rumor de pláticas a lo lejos, y la sensación de estar rodeado de libros hacen de este lugar uno de mis favoritos para charlar un rato con mis amigos. (O para tontear en internet cuando no quiero pagar nada.)