imagen.jpgEn la ciudad de México se denuncia poco menos de uno de cada cinco delitos, porcentaje ligeramente por debajo de la media nacional. La omisión de la denuncia es atribuida por las víctimas a la inconformidad con la actuación del Ministerio Público. Consideran que denunciar el delito no es sino perder el tiempo. Esa razón, aducida por la mitad de las víctimas en el territorio nacional, es invocada en la ciudad de México por dos de cada tres ofendidos.

Esto es lo que aparece en el artículo Miedo de Luis de la Barreda Solórzano, director del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad y ex titular de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. En este artículo, publicado en el número de enero de Letras Libres, De la Barreda aborda los dos flagelos mayores que azotan a la ciudad de México: la criminalidad y las complicidades de los cuerpos de seguridad.

Muy buena lectura, para aquellos que prefirieron no saber nada del tema durante las elecciones, por considerar que cualquier análisis era tendencioso.