Bueno, aquí tenemos otra de esas fiestas que hemos heredado del país del norte, y que son un gran día para los vendedores de globos, paletas, chocolates, flores y similares. Ah, también los restaurantes. La verdad es que el 14 de febrero es un día igualito que los demás. Sin embargo, hay un no sé qué flotando en el ambiente. Todos los enamorados se están regalando cosas, hay quienes ponen globos, o llevan ramos enormes de flores, y eso provoca alegrías en todas partes y suspiros de quienes no tienen a quien dar algo. Es un dia que muchos preferiríamos pasar dormidos, o bien, como mucha gente, sencillamente no notarlo trabajando y viviendo como siempre. Es un día que usamos para decir cosas que normalmente no diríamos, o bien, para recordarlas, a pesar de que sean evidentes.
En fin, yo les deseo que pasen un buen 14 de febrero. Yo espero comprar y regalar peletitas de corazón de esas enormes, jajaja.

