Andaba leyendo una cosa sobre incentivos y cómo respondemos los humanos ante ello. Vi que hay estadísticas (podría buscarlas, si es interés del lector) que indican que en el país vecino del norte, el verdadero efecto de tener automóviles más seguros es más accidentes de tráfico.
Ahora tenemos automóviles más seguros, hechos de materiales más resistentes, con una estructura que protege a los pasajeros, o qué sé yo. Según esto, cuando la gente viaja en automóviles más seguros, ésta se conduce de una forma más irresponsable. Sabiendo que un auto es seguro, uno habla por teléfono, da vueltas imprudentes, acelera… total, que uno trae bolsas de aire, así como seguro de pérdida del automóvil. Después de todo, a todos nos gusta un poco la velocidad y la emoción. No es que estén buscando a lo tonto estrellarse, sino que todos hallamos placer en conducir sin preocuparnos mucho.
Ahora, la pregunta es (por supuesto, es broma): ¿cuántos accidentes habría si en todo automóvil hubiera instalada una lanza apuntando directamente al corazón del conductor y enfrenar bruscamente o un choque fueran 100% fatales?
La fuente de esto, es el primer capítulo de un libro de Steven E. Landsburg. Podemos hallar un estudio (en inglés) sobre cómo la gente que conduce carros más seguros de hecho lo hace de manera más riesgosa. (En el caso del estudio, hablar por teléfono celular mientras se conduce.)

