Organizaciones ambientalistas piden que, en la nueva línea del Metrobús, se contemple la integración de áreas verdes.

Recordemos que la nueva línea correrá por el eje 4 sur desde Tacubaya a Tepalcates, que es una zona bastante conflictiva en términos de embotellamientos. De realizarse el acomodo de las áreas verdes se reduciría la contaminación, la tensión de los pasajeros y hasta habría oportunidad de generar espacios culturales y biciestacionamientos.

Cuando utilicé por primera vez el sistema, me gustó mucho su funcionalidad (aunque con algunos desperfectos), e inmediatamente me llegaron a la mente este tipo de ideas, sobre todo la de los espacios culturales que, en el metro, gozan de buen éxito. La plaza que otorga el metrobús me resulta más interesante porque está a la vista de todos.

Claro, no sólo la parte visual es pretexto, en La Jornada explican que ayudaría además a frenar un déficit de flora porque:

De acuerdo con un análisis realizado por la Red de Ecoaldeas (asentamientos sustentables) y Organi-K, AC, los habitantes del Distrito Federal cuentan en promedio con 4.5 metros cuadrados de áreas verdes, cuando la Organización Mundial de Salud recomienda entre 9 y 16 metros cuadrados per cápita. Explicaron que la inexistencia de vegetación en las ciudades provoca fenómenos climáticos llamados islas de calor, que se caracterizan por cambios bruscos de temperatura propios de las zonas desérticas, con mucho calor.

Por lo que además de todos los beneficios mencionados, mejoraría el ambiente. Yo creo que es una propuesta asombrosa; es integral y nos beneficia a todos, usemos o no el metrobús a diario.