
Leyendo la tradicional síntesis de Lilu, me sorprende la reacción de Manlio Fabio Beltrones, presidente del Senado, en respuesta a las declaraciones del politólogo Giovanni Sartori.
aseguró (Manlio) que la duda de Sartori proviene del fallido proceso de reforma del Estado que encabezó en 1997 en Italia. Calificó de “simplistas” y “pragmáticas” algunas de las “fórmulas únicas” de Sartori.
Como bien dice Lilu: les dolió, pero a ver si así se ponen a trabajar en serio.
¿Simplistas? ¿Pragmáticas? Yo creo que son realistas y unívocas (para utilizar las palabras grandilocuentes de los “grandes” políticos).
¿Quién quiere 10 o 12 partidos políticos, cuando ninguno responde a los intereses de la población? Los partidos pequeños se convierten en negocios familiares que se venden al mejor postor: PRI, PAN o PRD. ¿Quién necesita un aparato burocrático obsoleto, letárgico, cuyo único fin es enriquecer una pequeña fracción de la población y tomar impulso para alcanzar el siguiente peldaño? No hay compromiso con la población, con los “gobernados”.
Foto: El Sol de Zacatecas.

