El Español Fernando Savater, Doctor Honoris Causa por la UNAM, da algunas reflexiones de por qué la religión no debería meterse en el asunto del aborto.

La jerarquía religiosa, de una u otra religión, tiene derecho a establecer lo que según su credo son pecados, pero no tiene derecho a decir lo que son delitos. Un obispo o un rabino o lo que sea puede decidir qué cosa es un pecado, pero los delitos debe establecerlos la ley laica, la democracia, los legisladores que se basen en razones, en argumentos comprobables o en historia, y en valores compartidos más allá de las diversas religiones

Una y otra vez se ha dicho, nuestro Estado es Laico (con mayúscula), y aún así no sacan la mano los religiosos. Son valores personales los que entran en juego aquí, la subjetividad está ahí, pero más importante es recordar que se trata de un asunto personal.

Sí, México es eminentemente Católico ¿Y? También tenemos musulmanes, Ateos, Budistas etc. Lo público y lo privado se tienen que oponer.

Se trata de un asunto particular, que puede ser de un millón o de dos millones de particulares, señala el filósofo, donde radica su gran influencia en las sociedades, pero no por ello tienen autorización para ingresar a la esfera de lo público: siempre deben ser a título personal.

Excelente lectura; objetiva y limpia. La recomiendo.

Las religiones definen pecados, no delitos, Savater (Secretaría de Cultura del Distrito Federal)