Hace unos días escribí que la Secretaría de Estado de El Vaticano expresó, mediante una misiva, su respaldo total a la jerarquía católica mexicana en la lucha contra la despenalización del aborto en el Distrito Federal y el resto del país.

Ante estas intervenciones internacionales, el Partido de la Revolución Democrática ha dejado clara su postura. Informan en La Jornada:

La secretaria de Derechos Humanos del PRD nacional, Marcela Nolasco, rechazó el respaldo que el Papa Benedicto XVI dio a la jerarquía católica mexicana en su lucha contra el aborto y adelantó que el lunes próximo enviará al Vaticano una carta en ese sentido.
Esto es un toma y daca. Concuerdo con que el Vaticano cruzó la línea al tratar de inmiscuirse en asuntos del Estado; pero la reacción del Partido izquierdista tampoco resulta adecuada, sólo tratan de explotar la situación a su favor y justificar sus supuestas raíces liberales.
Nolasco reconoció el derecho legítimo de todas las iglesias a tener su propia opinión en cuanto al asunto del aborto, pero insistió en que el líder católico no puede expresarse en esa forma porque, según ella, viola las leyes mexicanas y propicia una confrontación muy delicada.
¿En qué iremos a parar?