
Aún tengo resaca post-desnudo masivo. No me malinterpreten, me da gusto que muchos (miles) hayan acudido al llamado del fotógrafo en defensa de sus muy subjetivas convicciones de expresión.
Pero no puedo evitarme la resistencia a la avalancha mediática que desató tal evento (yo también fui parte de ello). Es que Tunick me hace volver a mis conceptos y cavilaciones sobre el arte, la cultura y las industrias culturales –y, claro, la fina diferencia entre lo consumible del arte y el arte consumible–.
Mientras deambulaba sin mucho progreso pensando en ello, me topé, en el blog de Letras Libres, unas palabras, muy duras y sagaces, que reflejan mi sentir de todo el fenómeno Tunick:
El récord mundial de encuerados en el Zócalo le devolvió al DF la cara con la que, me parece, más le gusta verse: un gigante tolerante, diverso, alocado y poco entrometido, que pese a sus torpezas y miserias, prefiere no hostigar a quienes hasta hace poco estaban privados de ciertos derechos decisivos.
Y luego, como que no queriendo, me gustaría que leyeran este otro fragmento, donde ya se va hablando de la “obra”:
En general encuentro irritantes los trabajos de Tunick porque al volverse desafiantemente masivos han terminado por representar lo contrario de lo que pretendían originalmente: suponen la banalización del cuerpo –el último espacio de lo sagrado si el fuerte de uno no es ir al templo-, su masificación. Posar para Tunick es asumir la era Wal-Mart, convertirse a la religión del (mal) café de Starbucks, hacer de las partes nobles unas partes nacas. En fin: identificarse con un pollo de Bachoco.
Exacto. Mejor no lo podría expresar (sólo removería lo de las “partes nacas” porque suena feo, odio esa palabra).
Gracias, Álvaro Enrigue, por escribir con tanta honestidad, porque hoy por hoy, oponerse a Tunick es como renegar de la Democracia. Qué valor, hombre, qué valor.
Contra Tunick (Blog de la redacción)


“porque hoy por hoy, oponerse a Tunick es como renegar de la Democracia” simplemente genial!!!! me hiciste el día Javier.
Y tú el mío. ;-)