Sabemos de antemano que el mercado televisivo mexicano es presa de un duopolio afincado en el poder económico de Televisa y TV Azteca, gigantes de los medios tradicionales en la nación. Cualquier corporativo de tal magnitud debería mirar con agrado la incursión de competidores en su rubro, pues esto representa un interés creciente y mayor diversificación de los nichos; es una ruta de libre y sana competencia.

Televisa no reacciona así; Alejandro Quintero, vicepresidente corporativo de comercialización de Grupo Televisa, entrevistado en el marco del Seminario InnovAction (evento organizado por Televisa para sus anunciantes y ejecutivos de la industria de la publicidad), declaró lo siguiente:

En México no hay espacio para una tercera cadena de televisión dado el tamaño del pastel publicitario, por lo que otra televisora no sería viable comercialmente, a menos de que la subsidien.

A primera vista me parece que a Quintero no le preocupan las características de una supuesta tercer cadena, sino el posible decremento de ingresos por concepto de publicidad que le pueda asestar.

Y continuó con su pataleta:

Se olvida en esta discusión que los medios en México son medios que viven de la publicidad y los medios públicos viven de recursos que el Estado les genera, pero si hay más medios compitiendo por el dinero de la publicidad, va a haber menos dinero, y ese menos dinero hace que la industria produzca contenidos menos buenos.

A riesgo de sonar reaccionario, con las millonarias ganancias captadas en Televisa a partir de publicidad, (71.2% del total nacional) sus contenidos deberían ser extraordinarios, dignos de compararse con los producidos por otros atlantes como la BBC, sin embargo –y ustedes, lectores, no me dejarán mentir– el calificativo “deplorable” no abarca ni de broma los shows de la televisora.

Débil argumento el que presenta Quintero para enmascarar la verdad: no quieren competir. Y no lo quieren hacer porque pretenden domar al espectador con sus juegos artificiosos de producciones originales y repetitivas rutinas pre empacadas. Mientras ellos estrujan la mayor cartera de clientes en México, no dudan en airar sus tiránicas posturas con ínfulas demagógicas.

He quedado colérico. No puedo esconderlo.

Enlace: Insiste Televisa: no hay lugar para otra cadena de televisión