Esta nueva “enfermedad”, acuñada en los anales del conocimiento como “ludopatía”, afecta a 2 millones de mexicanos, según informan los Centros de Integración Juvenil.
Estos enfermos requieren tratamiento médico, pero no son muchos los lugares donde se brinda atención para este mal. En el sector salud solamente se atienden pocos casos en el hospital siquiátrico Juan N. Navarro. En México, la Ley Federal de Juegos y Sorteos permite los centros donde se juegan números, como el Yak o el Bingo, así como aquellos locales donde se cruzan apuestas sobre actividades deportivas transmitidas en vivo conocidos como books.
¿Saltarán el ruedo las organizaciones religiosas para purgarnos de este mal? El tiempo lo dirá; primero tendría que probarse su solvencia (lo mismo que con el alcoholismo).

