En febrero pasado, unos 10 millones de usuarios de Telcel en la Ciudad de México y Zona Metropolitana se quedaron sin servicio de telefonía celular durante más de ocho horas. No estamos hablando sólo de usuarios que usan sus aparatos para comunicarse con amigos o familia —lo cual sería suficiente—, sino de personas que se vieron impedidas de atender o acudir a emergencias y empresas para las que hay dinero de por medio.
La velocidad de las autoridades es proverbial. Siete meses después —el pasado 13 de septiembre—, según nos enteramos por varias notas publicadas, la Procuraduría Federal del Consumidor notificó a la empresa que deberá cumplir con una sanción equivalente a 976 mil pesos por las fallas antes descritas. El titular de la dependencia, explicó que la sanción obedece a que Telcel simplemente no resarció de ninguna manera a sus clientes por haberlos dejado sin servicio por casi todo el día.
El canje es magnífico para la telefónica de Carlos Slim; no sólo no paga ni bonifica, sino que la multa equivale a menos de 10 centavos por cliente afectado.

