Hoy hace 39 años un grupo de estudiantes del IPN, UNAM, Universidad Iberoamericana y otras instituciones educativas decidieron hacerse escuchar, solicitaban entre otras demandas la derogación del un artículo 145 y 145 bis del Código Penal Federal.

Dicha norma calificaba como delito a todas las personas que difundieran propaganda, ideas, programas de acción o defendiera políticas extranjeras que alteren el orden público, a dicho acto se le consideraba “disolución social”. Como leen, dicha legislación se usaba para reprimir a quien no estaba de acuerdo con el gobierno.

Ese día integrantes del Consejo Nacional de Huelga fueron reprimidos por las autoridades de aquel entonces, encabezadas por el secretario de Gobernación José Luis Echeverría Álvarez, ahora en arresto domiciliario por dichos acontecimientos, sin embargo para muchos ese no es un castigo.

Después de la represión en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, el gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, informó que hubo 35 muertos, sin embargo se habla de más de 300 víctimas, sin que hasta la fecha se haya aclarado el número de caídos en ese lugar.

Muchos de nuestros lectores menores de 20 años conocen un país con cierta libertad, sin embargo no siempre fue así, desafortunadamente a raíz de ese movimiento se reprimió más a los jóvenes y no fue hasta la década de los 90 cuando se tuvieron más espacios para la cultura juvenil.

Sin embargo desde 1968 se fueron construyendo las bases para que no sólo jóvenes, sino todos los que vivimos en la ciudad podamos decir lo que pensamos, es más, en los 70 y 80 era impensable un gobierno de izquierda en el DF.

A casi 40 años de distancia aún hay muchas cosas que no quedan claras, por ejemplo hay muchos desaparecidos, desde ese entonces no se sabe de su paradero, además, no hay ni un detenido por esos acontecimientos, quizá por la lentitud de nuestro sistema judicial nunca los habrá.

Más que quejarnos por las marchas que iniciaran las 4 de la tarde de hoy, hagamos un acto de reflexión sobre lo que aún nos falta por hacer, créanos que aún hay mucho camino por recorrer. Nos gustaría conocer su sentir al respecto.

Enlace: La Jornada on line