Es claro que a nadie gustan las marchas en la ciudad, pero también es evidente que el Partido Acción Nacional en la capital no parece el interlocutor para discutir con seriedad el tema y proponer alternativas sin criminalizar a quien se queja.
A cuatro meses de lanzar su campaña Marcha en orden, no seas parte del caos, en la que se destacó la necesidad de poner orden a las manifestaciones callejeras —pues quienes participan en ellas “son muy feos”— y de lanzar una campaña de spots en las que se acusa a los inconformes de asesinos, los panistas presentaron ayer su modelo de marcha.
Un contingente encabezado por la presidenta del PAN-DF, Mariana Gómez del Campo, caminó ayer de la glorieta de Colón a la Asamblea Legislativa para presentar su una iniciativa de Ley de Manifestaciones Públicas del Distrito Federal, que en su parte sustancial obligaría a los manifestantes a avisar 72 horas antes de la realización de cualquier protesta callejera, pero que incluye la prohibición de proferir injurias mientras se camina y la obligación de emplear parques, jardines, explanadas, centros deportivos y zonas de recreo para manifestarse. Donde no molesten, pues.
Gómez del Campo presumió su modelo de marcha, realizada “sin afectar a terceros”, aunque omitió decir que las protestas en el DF rara vez cuentan con pancartas y carteles hechos en talleres de impresión y serigrafía, chalecos reflejantes y personal capacitado de Protección Civil.
Enlace: Marcha en orden.

