El retiro de los vendedores ambulantes de varias calles del Centro Histórico, hizo que los niveles de ruido bajaran hasta 15 decibeles en algunas zonas, mientras que en otras calles del primer cuadro los índices de ruido subieron hasta en 10 decibeles. ¿El motivo? Los informales que se mudaron a las plazas comerciales y que pusieron sus bocinas en la vía pública para atraer clientela.