Según la directora general del Servicio Postal Mexicano (Sepomex), Purificación Carpinteyro, el hecho de que la gente haya dejado de confiar y encomendarles el envío de sus paquetes y documentos se debe a que las empresas de mensajería bombardean al público con “la mentira” de que el servicio público de correo no sirve.

De hecho, a funcionaria asegura que las más de 4 mil empresas de mensajería que operan en México no sólo violan las leyes al lucrar con actividades que están reservadas según la Constitución para la empresa del gobierno, sino que además les hacen competencia desleal.

Y claro, para el correo mexicano no puede haber mayor competencia desleal que otra empresa que a cambio de un pago te garantiza hacer llegar tus envíos urgentes a tiempo, en lugar de perderlos durante semanas o hacer como que nunca fueron enviados. Ultimadamente, como bien escribe Luis González de Alba:

¿Y con qué derecho el gobierno se asigna monopolios que la misma Constitución prohíbe? Con el derecho de la fuerza. Imaginemos si el país de hoy funcionaría con cartas que tardan un mes en llegar, cuando no se pierden; con teléfonos cuya instalación debíamos esperar meses y nos obligaba a hacer como que comprábamos acciones.

Creo que mucho apreciamos el servicio esforzado que dan los carteros, pero los funcionarios son unos cínicos si ahora quieren hacer pensar que la gente prefiere pagar más y confiarle sus envíos importantes a otros sólo por gusto.