No es la primera vez que lo dice. Alejandra Barrios Richard, presidenta de la Asociación Legítima Cívica y Comercial, insiste en que el ambulantaje es necesario, pues el gobierno no genera los empleos que la gente necesita. Más aún, esta mujer que controla a no menos de 10 mil vendedores callejeros, deja ver al tipo de gente que la sigue, al asegurar que para ellos sólo hay dos opciones, el ambulantaje o la delincuencia.

Es curioso que esto lo diga alguien que en 2003 fue a la cárcel acusada de homicidio. Barrios Richard no habla por supuesto de la gente sin trabajo que sale a vender chicles, tarjetas para teléfonos celulares de recarga, periódicos o cortaúñas, para llevar de comer a la casa; se refiere a familias completas —con adolescentes y niños incluidos— que se dedican a la venta de artículos de contrabando, piratería y mercancía robada.

Difícilmente, alguien bien nacido chantajea con convertirse en un vulgar raterillo por no tener los medios suficientes. En esta ciudad y en este país miles de personas trapean pisos, trabajan en el servicio doméstico, sirven mesas; no actúan como pandillas. Ahora que si así están las cosas, las autoridades tendrían que dejar de concederles tanto a estos delincuentes en potencia, además confesos.

Vía: Reforma.