La historia es conocida. La insolvencia económica de José Gutiérrez Vivó y de su empresa Infored, obligaron al periodista, a mediados de este año, a dejar de emitir durante 65 días el noticiario Monitor, después de 33 años de transmisiones ininterrumpidas. Líder entre los programas de su tipo, sencillamente el grupo periodístico vio sus ingresos publicitarios desplomarse, lo cual se atribuyó a un boicot de anunciantes.
La situación emergente no ha mejorado para la empresa. El atraso generalizado en el pago a lo trabajadores de Diario Monitor originó al final de la semana pasada que decenas de empleados se decidieran a interponer demandas de carácter laboral para poder cobrar las cuatro quincenas que se les adeudan, así como las cuotas del IMSS y el Infonavit pendientes de liquidación desde hace mucho.
Lo curioso de todo esto es que después de su vuelta a las frecuencias que Gutiérrez Vivó opera en amplitud modulada, Monitor ha logrado reposicionarse como el informativo más escuchado en la capital del país. Su rating global, sumando la audiencia que obtiene por separado en el 1320 y 1560 de AM, prácticamente le dan el doble que a cualquier otro espacio noticioso. Sin embargo, esto no se refleja en los ingresos de la empresa, que no tiene para pagar sueldos, lo que hace pensar en un negocio mal conducido o en un real bloqueo publicitario.

