Hace poco más de tres años, durante la presentación de un libro sobre la pintora mexicana Frida Kahlo, la izquierda bonita de Coyoacán, representada por la actriz Jesusa Rodríguez se lamentaba de que la esposa del muralista Diego Rivera se hubiera convertido en una Barbie del Tercer Mundo y que su imagen sirviera para adornar “las pañoletas de las pinches viejas millonarias y dientonas”.
Los defensores de los santos laicos mexicanos ahora sí tendrán un pretexto para un colapso, pues Converse se ha unido a la celebración de los 100 años del nacimiento de Frida y ha lanzado una edición limitada de sus famosos tenis de lona, que lleva el nombre de la pintora y cuyo diseño se inspira en el cuadro Las dos Fridas. Por lo menos a mí me encanta que estos símbolos del anticapitalismo terminen así, como un producto de la mercadotecnia.
Vía: Monkeyzen.


Todo lo que toca el dinero se convierte en mierda.