No se pudo. En un juego de opciones, más ofensivo y abierto que el del jueves pasado, los Pumas de la UNAM se quedaron en la orilla y cedieron el campeonato del Torneo de Apertura 2007 al Atlante, que se impuso 2-1 con un golazo de Clemente Ovalle cuando sólo faltaban tres minutos para el fin del tiempo reglamentario.
El arquero azulgrana, Federico Vilar, volvió a salvar su causa al contener casi todos los ataques de los capitalinos, quienes pese al gol de Giancarlo Maldonado, al minuto 59, lograron emparejar apenas pasados diez minutos, por vía de Ismael Iñiguez. Aunque esta vez el ambiente de final sí pudo vivirse, el trofeo se queda en Cancún. Los tres equipos del DF tendrán que rearmarse para buscar quedarse con la competición a mediados del año entrante. Por ahora, a descansar de futbol.

