En México se ha vuelto una costumbre cada vez más común que en los programas en vivo se anuncie cualquier cantidad de productos y que sean los propios conductores quienes se encarguen de las menciones comerciales, llevándose un porcentaje de los ingresos publicitarios, de acuerdo con el número de veces que intervienen en una sola emisión para hacer anuncios.

Hace pocos días en uno de los principales programas de chismes de la farándula y en horario AA se vio lo siguiente:

¿Cuánto costará equivocarse a nivel nacional y confundir el nombre de una marca comercial con el de su peor competidora?. Aludiendo al lema de la empresa afectada, si ven con atención al conductor, esa es verdaderamente una cara Hellmans.